miércoles, 2 de septiembre de 2015

EN LA CASA PORTUGUESA (1ª Parte)


Al fondo, el proceloso océano atlántico. Añadir leyenda

Hago constar que el tío de la mochila, que se consideraba parte del monumento, no es de la famiglia. 

¡HOLA! De nuevo al pie del cañón, después de una breve visita a nuestros primos de Lusitania. Las primeras fotografías que ilustran este post son del famoso Cabo Da Roca, considerado el extremo más occidental de Europa. Un bonito lugar, lleno de turistas haciéndose "selfies".

Pero empecemos por el principio:

Debido a mi alergia a los aviones, en lugar de tomar un sencillo vuelo a Lisboa, como haría cualquier persona normal, me trasladé en un tren-hotel de Renfe, utilizando la prestigiosa GC (gran clase) para hacer el trayecto de noche,  durmiendo plácidamente, según proclaman los folletos. Lamentablemente, el compartimiento recuerda los hoteles "cápsula" de Tokio,  por el reducido espacio habitable. Peor aún, el traqueteo del vagón impide conciliar el sueño (da la impresión de ir viajando dentro de  una lavadora, con el estómago y otros órganos internos moviéndose de un lugar a otro). Un desagradable viaje que desaconsejo a todos los lectores.

Recibido clamorosamente por mis hijos (de vacaciones en Cascais), me trasladaron al bonito Hotel Pestana, desde cuya amplia habitación tomé las siguientes fotos:




Además de la hermosa piscina que se aprecia en las fotos, existe otra similar, pero cubierta, donde el agua está a la temperatura que acostumbramos en Madrí durante el verano. Por supuesto, un servidor se hacía unos largos a partir de las 8 de la mañana, cuando la abrían. Solo tenía una competidora, Pinka, del equipo de natación checo, que sospecho se reía de mi, haciéndose 100 largos antes de desayunar. Nos limitábamos a saludarnos educadamente todas las mañanas; cuando parecía que íbamos a establecer una relación, la susodicha se marchaba del hotel a sus aposentos de Praga. Una verdadera pena, pues la señora tenía buena pinta.(Estoy perdiendo facultades o soy demasiado lento). Hela aquí, con su inmejorable estilo:


Continuaré mañana, si vuesas mercedes me lo permiten, porque creo que ela entrada está quedando algo larga. 

2 comentarios:

  1. Gran alegría para sus seguidores la vuelta de la CASA PORTUGUESA. Esa ciudad de Cascais es muy bonita, mucho mejor que su vecina localidad de Estoril.
    Gran chasco con la checa Pinka pero vuestra merced disimule, que todo tiene siempre su compensación.
    Supongo habrase dado alguna vuelta por Lisboa, preciosa ciudad llena de vida y con su gran avenida ( antes denominada Pombo y que ahora creo se llama Da Liberdade.) y las calles que bajan al puerto.
    Bonitas imágenes y espero que nos facilite más.

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    1. Yo también me alegro de comprobar que vuestra merced sigue atento a este incomparable Blog.
      Estoy de acuerdo con la belleza de Cascais, un lugar para vivir tranquilo y disfrutar del paisaje.
      Efectivamente, me he quedado con las ganas de recibir unas clases de CRAWL de tan experta nadadora. Me temo que va a ser difícil repetir la ocasión.
      Cree Vd. bien y la avenida la he recorrido con interés; al final de la misma, en el Rossio, se destaca un restaurante fabuloso, imprescindible para un gourmet....

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